Mientras nuestro cuerpo difícilmente puede vivir en el pasado o en el futuro, nuestra mente a menudo se esfuerza en viajar en el tiempo.
Se diría que la mente funciona más rápidamente que la vida. Se aburre en el presente al ritmo del segundero.
Así, nuestra mente a veces viaja en exceso al pasado, para intentar explicar lo que hicimos, para regodearnos en alguna culpa o para mitigar algún arrepentimiento.
También, puede saltar continuamente al futuro para predecirlo o conjurarlo. Predecirlo porque hay quien cree que se pueden preveer gran parte de los riesgos, y por tanto, prevenirlos. Conjurarlo porque hay quien supersticciosamente confía en que anticipando un problema nos preparamos para él.
Estos dos viajes, el viaje continuo al pasado y el viaje permanente al futuro, son característicos de la depresión y de la ansiedad, respectivamente.
A base de tener nuestra mente en el futuro o en el pasado, no logramos disfrutar del presente. Como si nuestra mente y nuestro cuerpo estuvieran en diferente dimensión.
El mindfulness es una antigua técnica budista, un estado mental, que permite resintonizar de nuevo mente y cuerpo.
La terapia de mindfulness consigue resultados sorprendentes en:
1.- Permite tomar distancia respecto a las propias emociones, de manera que no se experimentan de forma tan dramática las emociones negativas. Reduce la ansiedad y la ira.
2.- Facilita la aceptación de los errores pasados y permite disfrutar del presente. Reduce la depresión.
3.- Mejora el control de la atención. Disminuye el dolor crónico.
4.- Desarrollo de inteligencia emocional. Mejora la gestión de las relaciones interpersonales
5.- El pensamiento se hace más libre, menos sujeto a convencionalismos. Aumenta la creatividad y mejora la capacidad de aprendizaje.
Para llevar a cabo una terapia de mindfulness es imprescindible entrenarnos en meditación:
a) Reducir al máximo los estímulos externos.
b) Conseguir un lugar cómodo donde sentarnos.
c) Mantener los ojos abiertos y la espalda SIEMPRE RECTA.
d) Respirar SIENDO CONSCIENTE EN TODO MOMENTO DEL RITMO DE LA RESPIRACIÓN y registrar mentalmente este ritmo: inspirar-respirar.
e) Cuando la mente se distraiga con pensamientos, percepciones o sentimientos,deberemos percatarnos de ellos y nombrarlos mentalmente en gerundio dos veces.
Pensando, pensando.
Sintiendo, sintiendo.
Percibiendo, percibiendo.
E, inmediatamente, volver a la rutina de la respiración consciente.
la terapia de Mindfulness consiste en “prestar atención de manera particular, como propósito, en el momento presente y sin juicios mentales” (Kabat Zin)
El ejercicio de expresar sentimientos, percepciones y pensamientos en gerundio, nos permitirá darnos cuenta de todas nuestras experiencias interiores, como acontecimientos pasajeros de nuestra mente.
La respiración constante y consciente se debe mantener al menos durante 30 minutos, mientras nos damos cuenta y anotamos mentalmente y en gerundio cada uno de los acontecimientos de nuestra mente.
En la siguiente grabación, indico cómo comenzar una meditación mindfulness para principiantes
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